martes, 20 de junio de 2017



La violencia y lo que ocasiona

EScrito por: Lizbeth Amador Martines , Alexis Apolinar Pacheco cordero , JORGE LUIS SKINFIELD ORTEGA
Introducción
En este tema se va a explicar acerca de la educación de los niños para prevenir la violencia ya que es un tema polémico en México y en el mundo, si no se evita puede llegar a un punto fatal a donde todos van agredir a cualquier persona sin importarles quien será ya que no hacen los papas que los niños apliquen valores como respeto, responsabilidad, honestidad, etc.
Ya que por esto nosotros hicimos esta investigación para informar a los padres y niños sobre las consecuencias que pueden causas la violencia y como se pueden arreglar.
Más de 40 millones de niños menores de 15 años sufren abusos o maltratos cada año. Por este motivo la celebración del Día Mundial de la Salud Mental 2002 se centra en los efectos del trauma y la violencia sobre los más jóvenes. La educación social puede ser la clave para prevenirla y evitar la aparición de conductas agresivas.
El informe mundial sobre violencia y salud elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las peleas y la intimidación son las formas más comunes de violencia entre los jóvenes. El maltrato, el abandono, las adicciones, los abusos sexuales o los problemas económicos también suelen ser el caldo de cultivo habitual de las conductas agresivas o la delincuencia.
Educación para prevenir la violencia

De ambientes conflictivos
No obstante, en los últimos años las páginas de sucesos se han visto salpicadas por relatos cuyos protagonistas son "jóvenes que han crecido en ambientes aparentemente buenos y poco conflictivos, pero que desarrollan patrones de gran violencia", explica Cobo.

Esto ha hecho que la atención de los especialistas deje de centrarse únicamente en el estudio del niño víctima de la violencia y pase a interesarse en el fenómeno del niño como agresor. Para abordar este tema, el psiquiatra ha elaborado el ‘Manifiesto de proposiciones por un movimiento contra la violencia’, en el que analiza los factores a tener en cuenta para prevenir y combatir los comportamientos agresivos.

Daño sin razón
La violencia, según explica, es "la maldad que busca hacer daño sin razón aparente, y todavía no hemos encontrado las claves que expliquen este comportamiento. De ahí que sea necesario investigar las causas del mal y analizar lo que pasa por las mentes de estos niños".

El estudio del origen de la violencia ha propiciado un importante debate en el que los factores genéticos se enfrentan a los ambientales. Según un estudio publicado en la revista científica ‘Science’, una variación genética podría ser la clave del desarrollo de comportamientos antisociales y agresivos. "Los niños que habían sido maltratados durante la infancia y que además contaban con esa variación genética eran más propensos a ejercer la violencia y cometer delitos criminales que los que únicamente habían sufrido malos tratos o sólo contaban con el gen defectuoso", explica el especialista.

Educación preventiva
A pesar de la implicación genética en el desarrollo de la violencia, Cobo cree que "ningún gen ni factor ambiental por sí solo parece determinar la violencia endógena".

Las proposiciones para no tener que curar la violencia en los jóvenes se centran en la educación como base preventiva. Así, el manifiesto aborda temas clave en el proceso educativo como el concepto de maldad o el peligro de la legitimización de la violencia. Cobo cree que las conductas violentas en los jóvenes se ven especialmente alimentadas "por la agresividad social que llega a través de la televisión o los videojuegos. En ocasiones se trata de violencia explícita, peleas, crímenes; pero también hay que tener en cuenta la violencia que se presenta bajo la forma de aparente nobleza, es decir, cuando se mata o agrede por el bien de otros".

Antídotos
¿Cómo se puede educar contra la violencia? Cobo señala cuatro ‘antídotos’ contra la violencia:

Posesión del lenguaje íntimo: el niño debe aprender a reconocer sus sentimientos, nombrarlos e individualizarlos. Esto le ayudará a tolerar la autocrítica, comprender las razones de los otros y compensará la tendencia a proyectar toda la culpa en los demás.

Capacidad para llegar a acuerdos y compromisos: es importante que el niño tenga capacidad de diálogo en los contextos de violencia para que pueda llegar a acuerdos con mayor facilidad.

Enseñanza de la función compasiva: consiste en reconocer y entender el daño sufrido por otros y los sentimientos que la situación genera.

Estimular la ternura infantil: la falta de cariño desde la infancia y la ausencia de cierta capacidad de ternura suelen propiciar la aparición de conductas agresivas
Cómo educar en la no violencia
Es fundamental que, desde las primeras etapas de la infancia, los niños reciban una enseñanza que les ayude a entender los beneficios del diálogo y la negociación para resolver las diferencias, que comprendan lo que es la violencia y los factores que la provocan, es decir, es necesaria UNA EDUCACIÓN PARA LA NO VIOLENCIA.
Las conductas violentas o agresivas suelen aprenderse a una edad temprana;  los padres, familiares y profesores desempeñan un papel fundamental en estas etapas para que los niños se enfrenten y vivan  sus emociones sin usar la violencia construyendo aulas y hogares seguros en la expresión de los afectos.
Cómo enfrentar las emociones sin usar la violencia en el hogar:
• Participación en la vida de los hijos desde las primeras etapas: Constancia en el cariño y en la atención. Existe menor probabilidad de que se desarrollen problemas de conducta y delincuencia en niños que tienen una relación sólida con sus padres y viven en un sentimiento de confianza.
• Orientación y supervisión en todo momento: Protección y apoyo a medida que aprenden a pensar por sí mismos. Si no existe la supervisión adecuada surgen problemas de conducta. Los niños dependen de sus padres, necesitan recibir protección y orientación sobre cómo responder de manera adecuada frente a otros que recurren a insultos o amenazas.
• Desarrollo de conductas adecuadas con nuestro ejemplo: Valores familiares de gran influencia en los niños. Los valores de respeto, nobleza, honestidad y orgullo de la familia son pilares defensivos importantes  para los niños cuando se enfrentan a las presiones negativas de otros. Cuando elogiamos las conductas de nuestros hijos de forma constructiva y sin recurrir a la violencia potenciamos sus fortalezas.
• Reglas establecidas en conjunto: Expectativas claras de la propia conducta. Cuando formulemos normas explicaremos a los niños qué esperamos y cuáles son las consecuencias de no seguir las reglas. Ellos participarán el establecimiento y tomarán conciencia de su comportamiento beneficioso en sus acciones cotidianas.
• Actos violentos lejos del hogar: Control de la violencia que aparece en los medios de comunicación. Procuraremos que nuestro hogar crezca alejado de la violencia y de la agresividad. Si el niño observa  agresividad en su casa no siempre se vuelve violento, pero tiene más probabilidades de resolver los conflictos a través de la violencia. Cuidado con las discusiones hostiles delante de los niños. Respecto a los medios de comunicación: Limitaremos el tiempo diario para ver la televisión como mucho a dos horas, supervisaremos qué programas ven, qué dibujos infantiles y a qué videojuegos están más aficionados a jugar. Comentaremos con ellos las escenas de violencia o agresividad que aparecen en estos medios y las consecuencias que tendrían si sucedieran en la vida real, buscando otras alternativas para solucionar los conflictos.
• Oposición a la violencia: Palabras firmes y calmadas frente a la actitud violenta. Ayudaremos a nuestros hijos en la aceptación de otros niños de diferente raza o etnia, les animaremos a entender que usar palabras violentas o aceptar en silencio una conducta violenta nos puede hacer mucho daño. Les enseñáremos a responder de manera firme y tranquila cuando contemplen actos violentos entre personas, así serán valientes, manteniendo la calma cuando otros insultan, lanzan amenazas o incluso pegan.
Referencias
Conclusión
Este tema estuvo muy bien explicado ya que después de haber leído y analizado la información se nos hiso útil para compartirla y que ya no se propicie  mas la violencia ya que si seguimos así nos va a llevar a un punto muy fatal de maltrato, no respeto entre otras cosas.
Tras el análisis hecho la violencia es algo que no tiene solución en la cual nosotros tenemos que pensar y reflexionar cuando lo llegamos a hacer
Para concluir el tema de la no a la violencia todos podemos hacer algo para poder evitar el bulling en las escuelas, en la calle y hasta en nuestra propia casa nosotros como personas demos evitarlo poniendo mucha atención en el comportamiento de los niños y ver si todo está bien así podremos evitar la violencia y que muchos niños se lleguen a matar por recibir bulling o ser a amenazados cuidemos a los niños, jóvenes y adolescentes.
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 Bibliografía
http://www.cuidateplus.com/familia/nino/2002/10/08/educacion-prevenir-violencia-5426.html                                                                           http://elnacional.com.do/educacion-para-prevenir-violencia/ http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/prevention                                      http://contrapoder.com.gt/2016/11/09/educacion-para-prevenir-violencia/

DIGAMOS NO A VIOLENCIA


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